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martes, 16 de septiembre de 2008

Capítulo 3º: Vuelve a casa por navidad


Despues de pensarlo detenidamente, he optado por moderar los comentarios de mi blog. He decidido no incluir los "anónimos", pero debo agradecer uno de ellos, en el cual se nos advierte de las andanzas de nuestro ilustrísimo alcalde, haciendo verdadera apología del Botellón. Sin ir mas lejos, hace tres semanas algunos de los vecinos lo contemplaron en pleno auge lingüístico extrangero, ya que de la misma "torrada" que cogió no se le entendía ni "jota".

Gracias "Anónimo/a" por refrescarnos la memoria, pero ya sabemos todos que esto es el pan de todos los dias.

En esta ocasion todo transcurrió en un bar conocido, en una partida de cartas.

Además de su don de lenguas, en los cuales comienza la mañana hablando Catalán y culmina la tarde con frases en Arameo, tiene unas especiales dotes de equilibrismo, ya que los trompos con los que termina el dia son dignos del mas preciado equilibrista. Hay veces que los vecinos no sabemos si aplaudirle o ponernos a llorar.

Debido a esta última anécdota me he animado a promover entre los vecinos una colecta, para comprar una carpa y unos asientos. La instalaremos en la Plaza mayor del pueblo, y a disfrutar. Al fin hemos encontrado "payaso", y de los buenos, de los que hacen reir a carcajadas.

Felicidades Manel. Inigualable. Al fin has encontrado tu vocación, pero tampoco es para preocuparse. El arte de hacer reir a los niños y mayores es digno de premio, y como éste es un blog realista, en esta ocasión te lo agradecemos.

Un tiempo atrás, hubo un secretario en nuestro ayuntamiento que afirmaba que los beneficios anuales del mismo permitirían regalar una casa a un vecino. Era cierto. Lógicamente a cualquier persona le vendría automáticamente a la cabeza que cuando alguien regala una casa es porque realmente tiene 20 más, y no sabe qué hacer con ellas.

Campelles es un pueblo que dio y sigue dando muchos beneficios. Es el pueblo con más extensión de bosque natural de Catalunya. Incomparable en fauna y flora y variedad de animalitos, pero también de animalejos y alimañas. No entendemos pues, que con semejantes ingresos sigamos sufriendo la deficiencia de infraestructuras ciudadanas y dejadez generalizada.


Desde hace 25 años no se arregla ni se mantiene la red de alcantarillado, ni siquiera se han dignado a instalar una sola arqueta cuando necesitamos alrededor de 30, para ir bien. Nuestro cementerio está abandonado, prueba evidente del desprecio de un alcalde que no es hijo del pueblo, que nunca deseó el bien del mismo y a estas alturas dudamos que jamás lo desee. Las creencias de los vecinos ya no son respetadas. Ni siquiera su moral.

Por no tener, no tenemos ni barrendero. De las muchas y variadas tareas y necesidades básicas de nuestro pueblo que deberían ser llevadas a cabo por un equipo de 5 o 6 personas se encarga solamente un hombre, nuestro alguacil. Un personaje que lleva 13 años trabajando como funcionario, cobrando 800 € de sueldo, ocupándose de los reventones y fugas de agua, llevando papeleo, documentación y multas a los vecinos, el barrido y limpieza de las calles, de darle cuerda al estropeado reloj del campanario y que nadie repara. En definitiva, un hombre que necesita que el día tenga 35 horas y no las 24 actuales. Hacedor de remiendos varios, chapuzas y tareas especializadas. Lo hace todo. Pero todos coincidimos en que la faena más ardua de todas, es tener que mirar la cara de Troll cabreado de su jefe todas las mañanas.

Sin ir mas lejos, hace escasamente dos semanas, se convocó un pleno en el ayuntamiento en el cual se puso el asunto del que les hablo sobre la mesa. Se escucharon propuestas de toda índole, entre ellas la del mismísimo alcalde, que tuvo la osadía, el atrevimiento y la poca vergüenza de proponer un aumento del 3% en el sueldo de nuestro alguacil. Esto, en España tiene un nombre: CACHONDEO. Pero también podríamos definirlo como una burla, ofensa y recochineo sin parangón. Tanto fue así, que hasta uno de los consejeros presentes, indignado, se levantó de la mesa y abandonó el pleno, harto ya de escuchar semejantes chistes de humor Inglés barato y sin gracia alguna.

El abuso de este hombre ya pasa de castaño oscuro y roza lo paranormal. Su despótica e inhumana propuesta en el pleno debe estar un poco influenciada por la falta de sueño que acarrea últimamente, debido a la gran sorpresa que se llevó recientemente. Más bien fue un susto que derivó en preocupación desde que vio con sus propios ojos a los equipos móviles de la TV del Ripollés para elaborar un reportaje sobre sus chanchullos, denunciados por un consejero del propio ayuntamiento, evidentemente harto de tanta prepotencia. Los periodistas no son tontos, y saben que cuando el río suena, agua lleva. Esto ya parece la Marbella de los Pirineos.

Pero no todo es malo en Campelles. Sin ir más lejos, este fin de semana anduvo por allí un tal Pau Gassol buscando setas y tranquilidad, relajándose y disfrutando de los bellísimos parajes que allí tenemos, y de la serenidad que proporciona pasear por sus calles. Serenidad que no se ve alterada ni siquiera por el sonido de un teléfono móvil cuando alguien llama. Y digo esto, ya que allí nadie tiene cobertura de ninguna clase ni operador.

Bueno, nadie, lo que se dice nadie, realmente no. Es extraño que el único al que no le fallan las telecomunicaciones sea el mismo de siempre. El alcalde. Una vez más, MANEL PALAU I GUIX ha optado por mantenerse siempre comunicado en la zona donde él habita. Se hizo instalar un repetidor particular para su uso privado, dejando de lado a sus votantes, al pueblo que le proporciona el trono mediante su voto . Hace ya años que a la gente del pueblo se nos han terminado los adjetivos para describirlo. Por el momento, en secreto, a hurtadillas y un gran disimulo, nos acercamos a las dependencias del mismo cuando queremos llamar o ser llamados.

Conozco a todos los habitantes de Campelles, somos gente sencilla y agradable. Básicamente como todos los demás, con nuestros pros y contras. Humanos en definitiva. Pero en un pueblo pequeño como el nuestro, el egoísmo personal de los vecinos es el pan de cada día debido a la falta de recursos económicos familiares, cada vez más acuciantes. Todos tenemos alguna necesidad de arreglar nuestras fachadas, nuestras calles o nuestras alcantarillas y nuestro alcalde es conocedor de esos secretos. Tu, Manel, lo sabes, y te has valido de esa situación año tras año, prometiéndoles que serían los primeros en beneficiarse si a cambio obtenías su visto bueno en las urnas, acompañado de su voto de silencio.

Que yo sepa, ya en el siglo XV, cuando la inquisición Española alcanzaba su máximo esplendor, los curas, párrocos, obispos y otras malas hierbas utilizaron la misma estrategia para hacerse ricos. La estrategia de la falsa promesa siempre proporciona buenos resultados, y si la misma va dirigida a una familia con necesidades, suele resultar doblemente fructífera. Por norma general, la amenaza del posible habitáculo en el purgatorio terminaba de convencer al más avispado de los fieles. Tu no has sido menos que ellos, has jugado y manipulado a los vecinos a tu antojo a sabiendas de sus necesidades, como lo hicieron en aquellos días los representantes de Dios.

No necesitamos un Dios amenazador, que demande dinero y poder a cambio de sus favores, para después de conseguirlo lo gestiona a su modo y manera. ¿Qué clase de Dios egoísta tenemos, que a cambio de su bendición y protección necesita siempre algo a cambio?
Está claro que nada es gratis. ¿Cual es el precio a pagar por dichos favores? Está claro desde hace 28 años: La integridad de nuestro pueblo, nuestro entorno y la calidad nuestras vidas.

Por esa regla de tres, y de mutuo acuerdo con las almas que actualmente vivimos en Campelles y por clamor popular, recordamos que veas ese comercial tan enternecedor con que las televisiones suelen deleitarnos en diciembre:

VUELVE A CASA POR NAVIDAD, pero por favor, quédate allí y no vuelvas.

jueves, 3 de julio de 2008

Capítulo 2º: El Troll


Erase una vez un bosque bellísimo y rebosante de vida.

Era tal su magnificencia que al pie de sus árboles crecían setas de todas las variedades, tamaños y gustos.


En ellos habitaban mis hadas y elfos, y en ellos se cobijaban toda clase de pájaros, incluidos los de mal agüero, pero éste es un cuento verídico y fiel a la realidad, y como tal, debo poner en conocimiento del lector que en las profundidades de dicho bosque también habitaba un TROLL maligno, despiadado y envidioso, manipulador y tendencioso, pero, sobre todo, silencioso...

Recuerdo en aquella espesura boscosa un gran cartel de la difunta ICONA que anunciaba la gestión del mismo, y si mal no recuerdo, se hacía una subasta anual para establecer su buena gestión y control del mismo. Todo seguía su curso normal y natural, hasta que el TROLL salió de su oscura cueva maloliente.

Todos tenemos en la mente la figura de un TROLL. Este mocoso y peludo animalito se caracteriza por su sorprendente mala leche, insaciables ganas de hacer el mal e interminables ansias de vapulear y avasallar al más débil. Dicha alimaña que raras veces se deja ver e ignora que existe el desodorante, tuvo que haber sido aleccionado por algún antepasado de Zapatero, porque para sorpresa de todos, sabía leer, escribir, y firmar. Diós mío…. ¡¡ FIRMAR !!

Mientras contemplaba orgullosa y distraída aquella gran extensión de terrenos verdes y sanos, y sin apenas tiempo de reacción, surgieron los organismos mas o menos “oficiales” modernos gestionados por gente “forastera”. Todo giró en torno a un contrato que jamás vimos, y de la noche a la mañana nos vimos desbordados por una ingente cantidad de idas y venidas de camiones madereros transportando sin descanso pedacitos de historia y bosque.

Como en toda gestión oscura que se precie, se estipularon pagos bajo mano que “oficialmente” son inexistentes y de los que no debería haber conocido nadie jamás, pero de los que hasta mis gallinas tienen constancia.
¿Dónde van a vivir ahora mis Hadas? Las han expropiado de su entorno natural y milenario con total impunidad. ¿Hasta que punto tiene competencia el endiablado Troll para consentir y permitir el deshaucio de mis Elfos?

Sólo nos hubiera faltado la construcción de un amplio recinto de plazas de aparcamiento “zona azul” en pleno bosque, y si no lo han hecho ya, es debido a que ya nadie sube allí, a lo poco que nos queda de bosque. Ya nadie acampa… ya nadie lo disfruta… ¡¡ y mis gallinas no tienen coche !!

Es lamentable la situación de abandono de los dos refugios, el de Prats y Cubil, con una historia centenaria, donde por cierto en el primero de ellos se alojaron las infantas Elena y Cristina en aquellos años en que el bosque era bosque, los árboles el hábitat de las ardillas y las setas la morada de mis hadas.

El mismo fatídico destino sufrió la aserradora de nuestro pueblo, Campelles. Recuerdo cuando triturábamos grano para convertirlo en pienso para aquel ganado sano y lustroso. De allí tambien salía la leña para todo aquél que lo necesitase, para el consumo particular, y en su justa y proporcionada medida.

Ya es tarde para recuperar mi bello paisaje de infancia, pero no descansaré hasta que alguien me dé explicaciones, o cuanto menos una simple disculpa por haber destrozado el patrimonio y herencia de una generación que en tan sólo unos años verá los bellos bosques únicamente en las fotos que encuentre en las enciclopedias, o en internet.

Admito que el tiempo pasa y nuestros paisajes cambian su apariencia natural, en constante movimiento. Admito el progreso, pero no la degeneración deliberada con la que que lamentablemente y gracias a ella, se lucran sin descanso.

Las hadas que en tiempos pretéritos habitaron en el fresco musgo que rodeaba a los desaparecidos árboles, están ahora hipotecadas hasta el gorro, viven junto a los Elfos en un piso-patera, los cuales acuden cada tres meses a sellar el paro, y hacen reformas inmobiliarias al amparo de la economía sumergida para poder subsistir.

Desde que se inventaron los ordenadores y el cuchillo eléctrico para cortar jamón, ya nada es como antes, lo lamentable es que nadie mueve un dedo para impedir que en un futuro próximo nuestros hijos sólo vean cemento y asfalto allá donde les alcance la vista. Pero, ¿Quién quiere complicarse la vida? Bastantes problemas tenemos ya, como para preocuparnos de un árbol viejo y cuatro pajarillos muertos de risa.

Además, ¡¡ PEOR ESTÁN EN ÁFRICA !!.